
Tarima exterior de terrazas y porches
Un porche orientado al oeste recibe el sol más duro de la tarde, y ahí la madera se reseca antes que en el resto.
Tarima exterior
Artica tiene muchas casas con jardín, y en ellas el trabajo rara vez se queda en el parquet del salón: la tarima de la terraza pide aceite y las ventanas de madera acusan el sol. Lo vemos todo en la misma visita y te proponemos un orden para no tener la casa patas arriba.
Casas con jardín: tarima exterior que pide aceite, ventanas de madera al sol y parquet interior con el barniz cansado.

Un porche orientado al oeste recibe el sol más duro de la tarde, y ahí la madera se reseca antes que en el resto.
Tarima exterior
Curiosidad del oficio: el travesaño de abajo de la ventana es el primero en estropearse, porque ahí se para el agua.
Barnizado de puertas y ventanas
Los golpes y las hendiduras pequeñas se rellenan con masilla del tono de la madera y desaparecen al lijar después.
Reparación de parquet
Una escalera de pino de un adosado suele llevar varias capas de barniz amarillo; al lijarlas aparece la madera clara.
Escaleras de madera
Los grises funcionan bien con muebles blancos y paredes claras, pero conviene verlos en el suelo de verdad antes de decidir.
Tintado de parquet
Un apunte: en una cocina la madera sufre más por el agua, así que te contamos qué tipo aguanta mejor ese uso.
Instalación de parquetDentro, el suelo de estas viviendas suele ser tarima maciza o parquet pegado, y lo lijamos y barnizamos como cualquier otro: varias pasadas de lijadora de grano grueso a fino, orilladora en los bordes, aspirado a fondo y barniz en varias manos. Lo que más vemos aquí son salones abiertos al jardín con ventanales grandes, donde el sol de la tarde oscurece la madera junto al cristal y gasta el barniz antes que en el resto de la estancia. Al acuchillar se recupera un tono parejo, y te explicamos qué acabado protege mejor esa franja que recibe tanta luz.
Fuera, la tarima exterior junto al césped o la piscina se pone gris, suelta astillas y en las juntas sale verdín. No se trata como el interior: la limpiamos, la lijamos hasta sacar madera sana y le damos aceite, que penetra y se puede renovar sin volver a lijar. Si hay tablas podridas o rastreles hundidos, los cambiamos antes. Y como las ventanas de madera de la fachada sufren el mismo sol y la misma lluvia, te proponemos aprovechar esos días para lijarlas y barnizarlas por fuera, eligiendo jornadas secas y sin previsión de lluvia para que el producto agarre como debe.
Población: ~3.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 5 km de Pamplona
Si además del suelo de dentro hay tarima en el jardín o ventanas de madera, inclúyelas en las fotos que nos mandes por WhatsApp. Lo vemos todo en una sola visita y te pasamos un presupuesto con cada parte por separado.
Depende del sol y la lluvia que reciba y del uso que tenga, pero en cuanto el agua deja de formar gotas y la madera empieza a agrisarse, toca. Hacerlo a tiempo es sencillo: una limpieza y una mano de aceite. Si se deja pasar demasiado, la madera se abre, se astilla y hay que lijar antes de aceitar.
Para madera exterior solemos recomendar aceite. El barniz forma una película que con el sol y las heladas acaba cuarteándose y levantándose a trozos, y para arreglarlo hay que lijarlo entero. El aceite penetra en la madera, envejece de forma más uniforme y se renueva con una mano encima. Te explicamos las dos opciones en la visita.
Porque la luz del sol, sobre todo la de la tarde que entra baja, cambia el color de la madera y desgasta antes el barniz. Algunas maderas oscurecen y otras amarillean. Con el acuchillado retiramos la capa afectada y el suelo vuelve a un tono uniforme; después, un estor o unas cortinas en las horas fuertes ayudan a que dure.
Sí. Las lijamos o las decapamos hasta quitar el barniz cuarteado, revisamos que la madera no esté blanda en las esquinas de abajo, que es donde se queda el agua, y les damos un producto pensado para exterior. Las más castigadas suelen ser las que reciben el sol de la tarde, y por ellas empezamos.
Sí, y suele ser práctico: mientras el barniz del salón seca y no se puede pisar, trabajamos en la tarima del jardín o en las ventanas. Lo único que hace falta es una entrada a la casa que no obligue a cruzar el suelo recién barnizado, y eso lo miramos juntos el día de la visita.
Dinos los metros aproximados de la tarima del jardín y cuántas ventanas de madera dan afuera, y lo valoramos todo junto.