Tarima exterior en Pamplona: lijado, aceite y reparación

Tarima exterior en Pamplona: lijado, aceite y reparación

Vamos a tu terraza, porche o ático y miramos la tarima tabla por tabla. La limpiamos, la lijamos hasta sacar la madera sana que hay debajo del gris, cambiamos las piezas y los tornillos que lo necesiten y la dejamos con aceite, que es lo que de verdad aguanta a la intemperie.

✓ Lo tenemos. Te llamamos pronto para ver tu suelo y darte presupuesto.

Por qué la tarima exterior se pone gris en Pamplona y cómo se recupera

La madera que vive fuera cambia de color aunque nadie la pise. El sol quema la capa de arriba y la lluvia se lleva lo que queda, así que tras unas cuantas temporadas el ipe, el iroko, la teca o el cumarú pasan del tono cálido del primer día a un gris plateado y áspero al tacto. Ese gris es solo piel: muy poco por debajo la madera suele seguir entera. Con el pino tratado ocurre lo mismo, aunque se abre antes en fendas y astillas, sobre todo en las testas de las tablas y alrededor de cada tornillo.

Por eso en exterior no ponemos barniz. Una película dura encima de una madera que se hincha con el agua y se encoge con el sol termina cuarteándose y soltándose en escamas, y entonces hay que quitarla entera. El aceite entra en la fibra, la alimenta y no forma costra: cuando se gasta, se limpia y se vuelve a dar sin lijar a fondo. Antes de aceitar revisamos lo que no se ve desde arriba, los rastreles y la tornillería, porque una tabla que baila casi siempre esconde un rastrel blando o un tornillo partido. Si tu tarima es sintética, de composite, no se lija, y te lo decimos al ver las fotos.

Tarima exterior en Pamplona: lijado, aceite y reparación
  • Limpieza a fondo de la superficie, sacando el verdín y la suciedad de las juntas
  • Lijado de la capa gris hasta que vuelve a asomar el color propio de la madera
  • Cambio de tablas partidas, astilladas o blandas por otras de la misma especie
  • Revisión de los rastreles y sustitución de los que estén podridos
  • Tornillos oxidados, partidos o salidos cambiados por tornillería inoxidable
  • Aceite para exterior en las manos que admita la madera, también en cantos y testas accesibles

Terrazas, porches y bordes de piscina que tratamos en Pamplona

Estas son las tarimas de fuera que más nos enseñan en Pamplona y alrededores:

  • Terraza de ático con la madera gris y rajada por el sol de toda la tarde
  • Porche de adosado que alguien barnizó en su día y ahora salta en escamas
  • Borde de piscina con tablas resbaladizas por el verdín y el agua clorada
  • Pasarela de jardín con alguna tabla que cede al pisar porque el rastrel está blando
  • Tarima de pino tratado con astillas que se clavan al andar descalzo
  • Tornillos que asoman por encima de la tabla o han dejado cercos negros alrededor

Cómo lijamos y aceitamos una tarima exterior en Pamplona

Antes de nada miramos qué madera es y cómo están los rastreles, porque una tabla podrida por debajo no se salva con aceite.

1

Fotos de la tarima y de algún detalle

Mándanos por WhatsApp una foto general de la terraza, otra de cerca de las tablas más castigadas y, si puedes, una del borde donde se vea el rastrel. Con eso ya sabemos si es madera o composite, qué especie parece y por dónde habría que empezar.

2

Visita y revisión tabla a tabla

Pasamos a verla, pisamos toda la superficie buscando piezas que se mueven, medimos los metros y miramos cómo está la tornillería. Después te mandamos el presupuesto con lo que hay que cambiar separado de lo que es solo tratamiento.

3

Limpieza y reparaciones

El día acordado limpiamos la tarima a fondo y dejamos que se seque. Sustituimos las tablas rotas, los rastreles podridos y los tornillos oxidados o saltados, de modo que todo quede firme antes de pasar la lijadora.

4

Lijado de la capa gris

Lijamos la superficie hasta quitar el gris y la fibra levantada, con cuidado en las juntas, en los bordes y junto a las paredes. La madera tiene que quedar seca y sin serrín, porque el aceite no agarra sobre humedad ni sobre polvo.

5

Aceite y tiempo de secado

Damos el aceite en las manos que la madera acepta y retiramos el sobrante para que no quede pegajoso. Te decimos cuándo puedes volver a pisar y sacar los muebles de terraza, y cómo reconocer el momento de la siguiente mano de mantenimiento.

Precio de restaurar una tarima exterior en Pamplona: de qué depende

  • Los metros y el acceso. No es lo mismo una terraza de ático a la que se sube todo por la escalera de la casa que un porche en planta baja junto al jardín. Cuentan los metros, y también lo sencillo o complicado que sea llegar con las máquinas y sacar los restos.
  • Cuánto gris hay que quitar. Una tarima con una sola temporada a la intemperie se recupera con un lijado ligero. Si lleva años sin tratar, con la fibra abierta y fendas profundas, pide más pasadas y bastante más tiempo hasta dejarla lisa.
  • Si hay restos de barniz. Cuando la tarima se barnizó y ahora se levanta en escamas, primero hay que eliminar todo ese barniz viejo hasta llegar a madera limpia. Es una tarea aparte que suma horas antes de poder dar el aceite.
  • Tablas, rastreles y tornillos. Cada tabla que se repone, cada rastrel podrido y cada tornillo sustituido suman material y mano de obra. En la visita te distinguimos lo que hay que cambiar sí o sí de lo que puede aguantar otra temporada sin problema.
  • La especie de madera. Las tropicales como el ipe o el cumarú son muy duras y se lijan más despacio que el pino tratado. Y si hay que reponer tablas, no cuesta lo mismo encontrar una pieza de teca que una de pino del mismo grosor.

Tratamiento de tarima exterior en Pamplona y su comarca

Terrazas, porches y bordes de piscina con tarima en Pamplona y en toda la comarca: abajo tienes las localidades donde trabajamos.

Preguntas frecuentes sobre la tarima exterior en Pamplona

Porque fuera el barniz no dura. Forma una capa rígida encima de una madera que no para de moverse con la lluvia y el sol, y acaba agrietándose y saltando a trozos. Entonces el único arreglo es lijarlo todo otra vez. El aceite penetra en la madera y se gasta poco a poco sin levantarse, así que mantenerla es mucho más sencillo.

Depende de cuánto sol y cuánta lluvia reciba. Una terraza orientada al sur o al oeste y sin toldo lo pide antes que un porche cubierto. La señal es fácil de ver: cuando la madera empieza a aclararse y el agua ya no hace gotas sino que se mete, toca otra mano. Con la tarima sana, ese repaso es mucho más corto que la primera restauración.

No. La tarima sintética o de composite es una mezcla de plástico y fibra de madera, y si se lija se queda rayada y con otro tono, sin forma de igualarla. Se limpia, y las piezas rotas se cambian por otras del mismo modelo si todavía se encuentran. Si no sabes de qué es la tuya, una foto de cerca del canto nos lo aclara.

En la mayoría de los casos, sí. El gris solo afecta a la parte de arriba, y al lijarla reaparece el tono propio del ipe, del iroko o de la teca. El aceite lo aviva todavía más. Lo que no se recupera es una tabla podrida o partida a lo largo: esas las cambiamos por piezas nuevas.

Casi siempre el fallo está debajo. Un rastrel que ha cogido humedad y se ha ablandado ya no sujeta el tornillo, o el propio tornillo se ha oxidado y partido. Levantamos esas tablas, miramos la estructura y cambiamos lo que esté mal. No tiene sentido aceitar una tarima que baila.

Una con tiempo seco y sin heladas, porque la madera tiene que estar seca para lijarla y el aceite necesita unas horas sin lluvia para entrar. La primavera y el final del verano suelen ser buenos momentos. Si quieres tener la terraza lista cuando llega el buen tiempo, avísanos con margen y lo encajamos.

¿Cómo está la tarima de tu terraza?

Mándanos un par de fotos de la tarima y otra de cerca de las tablas que peor están. Te decimos si es madera o composite, qué habría que cambiar y cuándo podemos ir a verla.

✓ Lo tenemos. Te llamamos pronto para ver tu suelo y darte presupuesto.